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‘Quítense, no trae conductor’

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‘Quítense, no trae conductor’

“Quítense, no trae conductor”, gritó un agente cuando vio que un tráiler

Chilpancingo, México(05 febrero 2022).- “Quítense, no trae conductor”, gritó un agente cuando vio que un tráiler, soltado por normalistas de Ayotzinapa, corría sin frenos, próximo a estrellarse contra un módulo de información turística, ubicado a 10 metros de la caseta de Palo Blanco, en el carril norte a sur de la Autopista del Sol.

El impacto y los gritos de la gente que se puso a salvo se escucharon por toda la zona, donde antes se registró un enfrenamiento entre estudiantes, Guardia Nacional (GN) y Policías Estatales.

En un perímetro de más de 500 metros de la carretera había regadas cientos de esquirlas de gas lacrimógeno, de petardos, pedazos de vidrio y piedras.

El olor a humo y el gas hizo llorar a los comerciantes que tienen sus establecimientos cerca de la caseta y a algunos turistas que presenciaron la confrontación.

Los líderes de la escuela dijeron que su plan era solamente llevar a cabo un mitin y negaron que tuvieran la intención de tomar la caseta para pedir una cooperación económica a los automovilistas.

“Vinimos solamente a realizar un mitin y a repartir volantes a los automovilistas para decirles que el Gobierno no ha cumplido con presentar con vida a nuestros 43 compañeros desaparecidos en Iguala”, decía un dirigente estudiantil.

Sin embargo, en el interior de sus mochilas no había precisamente volantes, sino piedras, petardos y refrescos de vidrio que arrojaron a los agentes.

“No revisen la cajuela policías”, gritó un normalista cuando se percató de que varios elementos habían descubierto que al interior de uno de los autobuses donde viajaban había decenas de piedras.

Según los estudiantes ya se retiraban y sólo formaron una valla para que un grupo de sus compañeros saliera del cerco policiaco.

Pero el conflicto estalló cuando un grupo comenzó a patear los escudos de los policías y de la GN, mientras otros jóvenes les lanzaban piedras.

“Dispara, dispara”, gritó Constantino Velázquez, coordinador de la Policía Estatal en la región centro, a su subordinado.

El agente no esperó más y lanzó el primer petardo de gas lacrimógeno contra los normalistas.

Fue entonces que los estudiantes arreciaron sus ataques.

De sus mochilas sacaban petardos y los lanzaban contra el contingente, conformado por más de 500 agentes de la GN y Policía Estatal que se mantenían replegados, pero también lanzando bombas de gas.

La Autopista ya era un campo de batalla. Los comerciantes del lugar y turistas, entre mujeres, niños, hombres y gente de avanzada edad, corrían hacia los baños para resguardarse.

Por un momento, los normalistas se replegaron y el mando Velázquez, a través de un megáfono, les gritaba: “Retírense, retírense”.

Desde el interior de un estacionamiento, ubicado a un costado de las oficinas de la caseta de cobro, el Secretario de Seguridad Pública estatal, Evelio Méndez Gómez, observaba el enfrentamiento y daba órdenes.

Antes de la confrontación, los elementos habían acordado con observadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Guerrero (CEDG) que se permitiría a los normalistas retirarse después del mitin.

Sin embargo, el acuerdo se rompió cuando Velázquez ordenó a sus agentes revisar los autobuses y tras recibir el primer ataque.

El choque se registró luego de que el jueves pasado la Gobernadora Evelyn Salgado dijo que se aplicará la ley contra “los vándalos” que tomen las casetas y cobren el paso.

En el mitin, los normalistas reprocharon la posición de la Mandataria.

“Sé que con lo digo me puede costar la vida, pero le digo a la Gobernadora Evelyn Salgado que mejor detenga a “Los Rojos” y “Los Ardillos” (grupos delictivos) que están en Tixtla”, señaló un estudiante.

Casi a las 13 horas con 30 minutos, cuando ya había cesado el choque, los agentes se percataron que un tráiler se dirigía hacia ellos velozmente y empezaron a dispersarse.

Un grupo de policías estatales y de la Guardia Nacional corrieron al sitio donde se había impactado el tráiler.

“Estuvo feo, pensé que se venía contra nosotros”, dijo una persona que estaba cerca del lugar.

“Ahora si vienen para acá hay que ir con todo contra ellos”, decía uno elemento de la GN, quien momentos antes había auxiliado a uno de sus compañeros cuando su bota reventó a causa de un petardo.

Tras el encontronazo, 22 agentes y cinco estudiantes resultaron heridos.

Fuente: Reforma

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